- AñoYear
- 2025
- Composición y producciónComposed & produced by
- Julián Maidana
- GrabaciónRecorded at
- Residencia en El Sello Rojo, Lago PueloResidency at El Sello Rojo, Lago Puelo
- Sintes y tecladosSynths & keys
- Juan Barallobres (Outro)
- Guitarras y bajoGuitars & bass
- Axel Noguera
- BateríasDrums
- Lucas Avellina
- AsistenciaAssistance
- Magwi
- Mastering
- Hernán Barone
- Arte de tapaArtwork
- Venganza Under
- SelloLabel
- El Sello Rojo
El Cuarto Celeste
Los fines de semana de mi infancia visitaba la casa de mi familia en Escobar. Ahí había un cuarto pintado de celeste, con un amplificador y dos guitarras, donde tocaba con mi papá canciones de Pink Floyd, Charly García y Divididos. Cuando tenía 14 años mi papá falleció, y la música dejó de ser un pasatiempo para volverse identidad. Me quedé con su guitarra.
Años después escribí en un papel una intención — volver a lo esencial — y volví a verme en aquel cuarto celeste, tocando con él. Ahí estaba el germen del disco, que tomó forma en una residencia de dos semanas en El Sello Rojo, un estudio inmerso en el bosque de Lago Puelo.
El disco nace del cruce entre el niño que fui y el adulto que soy. Siempre hay dos guitarras que dialogan, como si fuéramos mi papá y yo; los sintetizadores son mi voz de hoy; hay voces que recuerdan su formación coral y climas cercanos a un soundtrack. En Te esperé aparece un fragmento de una carta que me escribió cuando yo tenía tres años. El cierre es un loop de un video donde tocamos juntos.
Fue una experiencia que me transformó. Siento que así es como quiero seguir haciendo música.
Every weekend as a child, I visited my family's house in Escobar. There was a room painted sky blue, with an amp and two guitars, where I played Pink Floyd, Charly García and Divididos songs with my father. When I was 14, he passed away, and music stopped being a pastime and became identity. I kept his guitar.
Years later I wrote an intention on a piece of paper — back to the essential — and saw myself again in that sky-blue room, playing with him. That was the seed of the record, which took shape over a two-week residency at El Sello Rojo, a studio deep in the forest of Lago Puelo.
The record lives where the child I was meets the adult I am. Two guitars are always in conversation, as if they were my father and me; the synthesizers are my voice today; voices echo his choral training, and some passages feel close to a film score. Te esperé includes a fragment of a letter he wrote me when I was three. It closes on a loop from a video of the two of us playing together.
It was an experience that transformed me. I feel this is how I want to keep making music.





